¿Qué terapia necesito si tengo vaginismo?

El vaginismo consiste en la contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico, una afección más común de lo que se piensa.

Son muchas las mujeres que presentan o han presentado a lo largo de su vida esta complicación, que consiste en una contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina, cuando mantienen relaciones sexuales con penetración.
Esta contracción produce un cierre casi total de la vagina, imposibilitando completamente la penetración ya sea con un dedo, con el pene, con un dildo o incluso un tampón. Aparecen también intensas molestias y dolores cuando se intenta.

La mejor solución para este problema es la terapia sexológica

La terapia sexológica identificará las posibles causas que pueden estar contribuyendo al mantenimiento del problema. El miedo a que una penetración duela, al embarazo, a las ITS, el desconocimiento sobre la anatomía genital femenina, la falta de educación sexual, etc. Son factores que aparecen siempre ante esta causa.

Una vez localizados, se empieza a trabajar con la paciente. Primero con ejercicios de relajación, ya que la anticipación y el miedo contribuyen al cierre de los músculos. Y segundo con el uso de dilatadores vaginales progresivos. Estos juguetes suelen venir en packs con diferentes tamaños de grosor y de longitud.

El tratamiento se iniciará con el dilatador más pequeño y más fino, acompañado de unas indicaciones a la paciente sobre como estar tranquila, relajada, siendo consciente del ejercicio y siempre con lubricante.


Con el uso de los dilatadores, la paciente verá y será consciente que de forma progresiva pueden ir introduciendo en su vagina distintos tamaños de dilatador.


El primer dilatador que se empiece a utilizar puede ser una bala vibradora que suelen tener un tamaño bastante reducido y además vibra, por lo que la paciente puede empezar a estimularse el clítoris y la entrada de la vagina y con la excitación y la relajación ir introduciéndolo poco a poco.


Lo bueno de hacer el ejercicio con algo que vibre y que estimule, es que no lo vuelve tan mecánico como el hecho de introducir un dilatador sin más. Después se irá aumentando el tamaño de los dilatadores, pero aun así la bala se puede seguir utilizando a la vez o antes para estimular.


Cuando ya se haya conseguido introducir sin molestias el ultimo tamaño de dilatador, se recomienda que la paciente busque una réplica del pene de su pareja (o lo más parecido posible) para que ella pueda acostumbrarse al tamaño y grosor antes de tener un encuentro sexual que vaya a incluir penetración.


Existen dildos y vibradores de muchos tamaños, el material más recomendable materiales es la silicona médica, incluso existen marcas que imitan el tacto real de la piel.

Estos últimos serian los más recomendados para esta última fase del tratamiento.


Como mantenimiento, se le recomendará a la paciente el uso de bolas chinas para hacer los ejercicios de Kegel, que consisten en contraer el suelo pélvico. De esta forma seguiremos teniendo conciencia de esta musculatura y podremos trabajarlos durante toda la vida.


El tratamiento del vaginismo es uno de los más eficaces y gratificantes para la paciente ya que los resultados se empiezan a ver relativamente pronto. Es importante hacer un tratamiento específico ya que de forma espontanea esta complicación no desaparece.


Por ello pide ayuda a nuestra especialista en terapia sexual si sufres de este problema.

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