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Celos entre amigos

Las relaciones de amistad son una parte fundamental de la vida de las personas, proporcionando apoyo emocional, compañerismo y diversión. Sin embargo, al igual que en cualquier tipo de relación interpersonal, los celos pueden surgir y afectar la dinámica entre amigos.

Los celos en la amistad pueden manifestarse de diversas formas y tener un impacto significativo en la calidad de la relación. En este post, exploraremos los celos examinando sus causas, consecuencias y posibles estrategias para abordarlos.

Causas de los celos en la amistad

Algunas causas comunes de los celos entre amigues pueden ser:

Comparación Social: Una persona puede sentirse amenazada cuando percibe que otra persona del grupo es más exitosa, atractiva o talentosa que elles en ciertos aspectos de la vida, como el trabajo, las relaciones románticas o la apariencia física.

Inseguridad Personal: La baja autoestima y la falta de confianza en sí misme pueden llevar a una persona a sentirse inadecuada en comparación con sus amigos, lo que puede desencadenar sentimientos de celos ante los logros o éxitos de las demás.

Temor a la Pérdida: El miedo a perder la amistad de una persona querida puede provocar celos, especialmente si perciben que su amiga está desarrollando relaciones cercanas con otras personas y vuestra relación empieza a cambiar. Es muy habitual sentir celos cuando tu amigue ha conocido a alguien románticamente y pasa la mucho tiempo con esa persona, desplazando el resto de vínculos.

Falta de Comunicación: La falta de comunicación abierta y honesta en la amistad puede dar lugar a malentendidos y suposiciones incorrectas, lo que a su vez puede alimentar los celos y la desconfianza.

Consecuencias de los celos:

Los celos pueden tener consecuencias negativas tanto para la persona que los experimenta como para la dinámica general de la amistad. Algunas de estas consecuencias pueden ser:

Deterioro de la Confianza: Los celos erosionan la confianza entre amigues, lo que puede llevar a una mayor distancia emocional y dificultar la comunicación de forma asertiva.

Resentimiento y Hostilidad: Los sentimientos de celos pueden dar lugar a comportamientos hostiles y vengativos hacia la persona percibida como amenaza, lo que puede dañar aún más la relación.

Autoestima Baja: La comparación constante con otras amigas y la sensación de no estar a la altura pueden afectar negativamente la autoestima y el bienestar emocional de una persona.

Ruptura de la Amistad: En casos extremos, los celos pueden conducir a la ruptura de la amistad si no se abordan de manera adecuada y constructiva.

Estrategias para afrontar los celos

Cuando los celos se cuelan en las relaciones de amistad, es crucial contar con herramientas efectivas para abordarlos. Algunas de estas estrategias incluyen:

Autoconocimiento: Reconocer y comprender las propias emociones de celos es esencial. Muchas veces cómo nos sentimos tiene más que ver con lo que hemos vivido en el pasado que con lo que está ocurriendo en el presente.

Comunicación asertiva: Establecer una comunicación abierta y honesta con las amigas es fundamental. Hablar sobre los sentimientos de manera respetuosa y receptiva puede ayudar a resolver malentendidos y prevenir que los conflictos escalen.

Fomentar la Autoestima: Trabajar en desarrollar una autoestima saludable y una actitud positiva hacia uno mismo es muy importante. Al hacerlo, se pueden reducir los sentimientos de inseguridad y la necesidad de compararse con otros amigos.

Buscar Apoyo Profesional: En casos donde los celos tienen un impacto significativo en la salud emocional y las relaciones interpersonales, buscar ayuda profesional puede ser clave.

Es importante hacer introspección y ser honestas con nosotras mismas. Fijarnos si es un caso aislado o algo que se repite de forma sistemática en los diferentes vínculos. En resumen, los celos entre amigas pueden ser una realidad difícil de navegar, pero con un enfoque adecuado y una actitud proactiva, estas emociones pueden transformarse en oportunidades de crecimiento y fortalecimiento de las relaciones de amistad. Si no te vez capaz en Quiero Psicología podemos ayudarte.

salir-del-armario

Darme cuenta de que soy LGTBAQ+

Darse cuenta de que eres una persona LGTBIAQ+ es un viaje íntimo y valiente. Es un proceso que implica una exploración profunda de la identidad y un desafío a las normas sociales establecidas. Desde una perspectiva psicológica, este proceso abarca emociones diversas y complejas así como la gestión de expectativas (personales, familiares, laborales y sociales) y la búsqueda de redes de apoyo.

Autodescubrirse como LGTBIAQ+

El viaje hacia descubrirse e identificarse como LGTBIAQ+ comienza con la reflexión y el cuestionamiento de la propia identidad. No encajar con los estándares sociales establecidos nos puede llevar a plantearnos nuestra identidad, orientación y expresión de género. Este proceso de cuestionamiento interno y externo genera mucha incertidumbre, miedo e inseguridad, pero también una gran sensación de libertad interna cuando sentimos que podemos ser quienes somos y relacionarnos con quien sintamos.

Miedo, ansiedad, rechazo, inseguridad…

Todas estas emociones suelen estar presentes en cualquier proceso de descubrimiento de las personas LGTBIAQ+. El miedo al rechazo y la ansiedad sobre cómo seremos percibidxs por otrxs son aspectos comunes de este proceso. El hecho de no encajar con lo que se espera de nosotrxs moviliza estas emociones que tenemos que ir gestionando y trabajando a lo largo de toda la vida. La psicología propone trabajar todas estas emociones a través de la autoafirmación positiva de la propia identidad, así como la construcción de una autoestima sólida, positiva y fuerte de quienes somos y la búsqueda de un apoyo emocional que nos proporcione ese sostén.

Expectativas Sociales

Las expectativas sociales y la presión cultural desempeñan, como comentábamos, un papel fundamental en todo este proceso. Es imprescindible cuestioonar y redefinir estas expectativas sociales y personales para vivir de una manera auténtica y desafiando estas normas que son rígidas y restrictivas. Como bien sabemos, vivimos en una sociedad cisheteropatriarcal (y blanca) que presupone a las personas su identidad (cis) y su orientación (heterosexual) dando a estas identidades un lugar de privilegio social por encima de las demás.

Apoyo social

Tener las redes de apoyo emocional básicas para emprender este viaje es fundamental ya que brinda el sostén que necesitamos para poder sentirnos menos solxs en el proceso. Estas redes pueden ser familiares, de amistades o pertenecientes a redes de apoyo del propio colectivo LGTBIQ+.

Capacidad de adaptación

Este proceso no es único, sino que forma parte de un proceso continuo en el que la identidad o la orientación puede variar a lo largo del tiempo. Para ello es necesario saber adaptarse a las nuevas situaciones, experiencias vitales y formas de ser y de sentir sin cerrarnos a ser de una determinada manera.

Respeto del propio Ritmo

Cada persona vive este proceso a su propio ritmo y por tanto es importante que se respete ese tiempo y espacio para compartir su identidad en el momento en que así lo sientan.

Terapia psicológica

El acompañamiento psicológico puede ser fundamental es este proceso de autodescubrimiento. Tener el sostén de un profesional expertx en género, identidad y con esta perspectiva feminista puede ser de gran ayuda para construir esta autoestima positiva desde las terapias de afirmación.

Acceso a la información

El acceso a información educativa sobre la diversidad sexual y de género puede ser de gran utilidad para entender los conceptos y desafíos a los que nos enfrentamos como personas LGTBIQ+. Tanto para las personas que lo viven como para aquellas que forman parte del entorno es imprescindible informarse y poder así fomentar la empatía y el apoyo.

Celebrar tu autenticidad

A medida que nos adentramos en este proceso, reconocer y celebrar nuestra identidad contribuye a tener un empoderamiento y autoafirmación de quienes somos.

Como comentábamos, conocer nuestra identidad o nuestra orientación es un proceso altamente personal y puede llevar su tiempo. No hay reglas estrictas o señales específicas, pero aquí te dejamos algunas consideraciones que podrían ayudarte a explorar y comprender tu identidad:

  1. Atracción emocional y/o sexual: considera hacia quiénes sientes atracción emocional y/o sexual. Reflexiona sobre tus experiencias y sentimientos hacia diferentes géneros.
  2. Exploración de la identidad: la autoexploración es clave. Pregúntate a ti mismx cómo te identificas y si alguna etiqueta (como gay, lesbiana, bisexual, pansexual, trans*, etc.) resuena contigo. Ten en cuenta que estas etiquetas son herramientas opcionales y que algunas personas pueden preferir no utilizar.
  3. Patrones de atracción a lo largo del tiempo: observa si hay patrones consistentes en tus atracciones a lo largo del tiempo. ¿Ha habido cambios en tus preferencias o han sido relativamente constantes?
  4. Comodidad con la identidad actual: evalúa tu comodidad con la identidad que has adoptado hasta ahora. ¿Te sientes auténticx y en paz con esta identidad, o sientes que hay algo más?
  5. Apertura a la Experiencia: estar abiertx a nuevas experiencias y a conocer personas de diferentes géneros puede ayudarte a comprender mejor tus propias preferencias y sentimientos.
  6. Conversaciones Reflexivas: hablar sobre tus sentimientos y experiencias con amigxs de confianza o, si te sientes cómodx, con profesionales de la salud mental, puede proporcionarte perspectivas valiosas.
  7. Educación sobre la Diversidad Sexual: informarte sobre la diversidad sexual y de género puede ser útil. Conocer las diferentes identidades y orientaciones sexuales te dará un contexto más amplio para explorar tu propia identidad.
  8. Respuesta a Estímulos Visuales o Emocionales: Presta atención a cómo reaccionas a estímulos visuales o emocionales relacionados con diferentes géneros. ¿Hay algún patrón en tus respuestas emocionales?
  9. Respeto a Tu Propio Tiempo: reconoce que este proceso puede llevar tiempo, y está bien si no tienes todas las respuestas de inmediato. La identidad y la orientación son fluidas y puede evolucionar a lo largo de la vida.
  10. Intuición Personal: confía en tu intuición y en cómo te sientes contigo mismx. La autenticidad y la aceptación personal son fundamentales en el proceso de comprenderte.

Recuerda que no hay una «respuesta correcta» a cómo hay que ser y cada persona experimenta su identidad y su orientación sexual de manera única. Lo que sientes es válido y lo más importante es que respetes tu tiempo y tu ritmo con independencia de las expectativas del entorno.

Y si te cuesta aceptarte o estas confusx y no sabes por dónde empezar en Quiero Psicología podemos ayudarte.

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La culpa post navideña

Las fiestas navideñas están marcadas por reuniones familiares, de amigxs, regalos… y a menudo dejan un rastro emocional en su estela. La culpa es una emoción que puede ser más intensa durante estas fechas y se convierte para muchas personas en una carga después de estas celebraciones.

¿Cómo podemos abordar este sentimiento?

Evita juzgarte

Antes de sucumbir a la culpa, es esencial reflexionar sobre las experiencias navideñas sin emitir juicios contra nosotrxs. Analizar nuestras acciones y decisiones con empatía y comprensión es clave para romper ese ciclo en el que podemos vernos inmersxs tras estas fechas señaladas.

Toma conciencia de cuáles son tus desencadenantes

Identificar los desencadenantes específicos de tu culpa ya sea por excesos en la comida, gastos innecesarios o conflictos familiares, y comprender qué elementos contribuyen a e intensificar esta emoción nos permitirá abordarlos de manera más efectiva.

Acepta que son fechas complicadas y no podremos cumplir nuestra rutina

La perfección no puede ser un objetivo alcanzable especialmente durante las festividades. Aceptar que las fiestas navideñas no seguirán un guion ideal y que no pasa nada por estar unas semanas teniendo un ritmo de vida distinto al del resto del año.

Diálogo Interno Positivo

Cambiar nuestro diálogo interno y en lugar de centrarnos en lo negativo enfocarnos en lo positivo. Celebrar las conexiones significativas, los momentos alegres y las lecciones aprendidas durante estas semanas nos ayudará a que esta emoción rebaje su intensidad. Castigarnos a nosotrxs mismxs solo prolonga la culpa y dificulta la gestión de esta emoción.

Establecer Metas Realistas

Establecer metas realistas para estas fechas y anticiparnos a lo quepuede suceder en estas fechas nos ayudará a ser más tolerantes con lo que suceda y a evitar que, si esta emoción aparece, nos desborde emocionalmente. Considerar enfoques más equilibrados en términos de comida y gastos y establecer estas metas alcanzables fomenta nuestra sensación de control.

Contextualización de la Culpa

Es crucial que contextualicemos la culpa dentro de las complejidades emocionales postnavideñas. Las expectativas culturales y sociales, combinadas con las presiones autoimpuestas, pueden amplificar esta sensación con respecto a nosostrxs mismxs.

Comunicación con las personas que te rodean y apoyos significativos

Si la culpa está relacionada con conflictos familiares, podríamos considerar la posibilidad de abordar estos problemas mediante una comunicación abierta y respetuosa y quizá, así, resolver estos conflictos contribuiría a disminuir esta sensación de culpa durante y post festividades.

Prioriza tu autocuidado

Priorizar nuestro autocuidado para mitigar los efectos emocionales postnavideños es fundamental. El ejercicio físico, la meditación y las relaciones sociales de calidad pueden ayudar a restaurar el equilibrio emocional, la vuelta a la rutina de manera más amable y reducir la culpa.

Con todo ello, podemos decir que sentir culpa después de las navidades es una experiencia compartida pero cuyo manejo puede marcar la diferencia en la salud emocional de cada unx a largo plazo. Desde una perspectiva terapéutica, abordar la culpa postnavideña implica explorar patrones de pensamiento disfuncionales, fomentar la autocompasión y desarrollar habilidades para manejar el estrés.

Al abrazar la autocompasión, reflexionar sin juicio y establecer metas más realistas, podemos transformar la culpa en una oportunidad para el crecimiento personal o al menos gestionarla de una forma más equilibrada en la que no nos desborde.

La clave radica en conocernos a nosotrxs mismxs y saber cómo podemos anticiparnos a estas fechas sabiendo de qué manera nos afectan y poder así llevar las riendas, de la parte que nos toca, de lo que nos sucede. Y si no te ves capaz de hacerlo en Quiero Psicología podemos acompañarte.

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¿Por qué fallan los propósitos de año nuevo?

1 de enero, cojo papel y boli y empiezo a hacer una lista de las cosas que quiero lograr este año. Te suena la escena ¿verdad?

Establecer propósitos de año nuevo es una práctica común que tiene raíces tanto culturales como psicológicas. Algunas razones son a modo de reinicio, el cambio de año simboliza un nuevo comienzo, una oportunidad para dejar atrás el pasado y empezar de nuevo. Las personas suelen ver el cambio de año como una oportunidad para reiniciar y mejorar aspectos de sus vidas.

¿Pero entonces por qué falla si en principio es algo bueno?

Sin embargo, la mayoría de las personas tiende a fallar en la realización de sus propósitos de año nuevo debido a varias razones comunes. Aquí hay algunas de las razones más frecuentes:

Metas poco realistas: Establecer metas demasiado ambiciosas o poco realistas puede llevar al fracaso. Es importante establecer objetivos alcanzables y dividirlos en pasos más pequeños y manejables.

Falta de planificación: Muchas personas establecen propósitos sin un plan claro sobre cómo alcanzarlos. La falta de una estrategia detallada puede hacer que sea difícil seguir adelante y mantener la motivación.

Falta de motivación intrínseca: Si los propósitos no están alineados con los valores y deseos personales, es probable que falten la motivación intrínseca necesaria para mantener el compromiso a largo plazo.

Expectativas poco realistas sobre el tiempo: Algunas personas esperan ver resultados rápidos y se desaniman si no los alcanzan de inmediato. Cambios significativos a menudo llevan tiempo, y es importante ser paciente.

Falta de apoyo social: Intentar lograr un objetivo sin el respaldo de amigos, familiares u otros sistemas de apoyo puede hacer que sea más difícil mantenerse en el camino correcto.

Falta de seguimiento: No monitorear el progreso puede llevar a la falta de rendición de cuentas. Llevar un registro de los avances y realizar ajustes según sea necesario puede ser clave para el éxito a largo plazo.

Perder la motivación después de los primeros obstáculos: Enfrentar dificultades es inevitable cuando se trabaja hacia metas desafiantes. Aquellos que se rinden después de los primeros obstáculos a menudo tienen dificultades para mantener sus propósitos.

Cambios en las circunstancias de la vida: A veces, eventos inesperados o cambios en las circunstancias pueden interferir con la capacidad de cumplir los propósitos de año nuevo.

Falta de enfoque: Establecer demasiados propósitos a la vez puede dispersar la atención y hacer que sea difícil concentrarse en uno específico.

Falta de autodisciplina: La autodisciplina es crucial para mantenerse en el camino hacia el logro de los propósitos. La procrastinación y la falta de autocontrol pueden socavar los esfuerzos para cambiar hábitos.

¿Qué objetivos serían buenos?

Desde Quiero psicología esperamos que vuestros propósitos de año nuevo sean positivos para vosotras. Llevar una alimentación más consciente, sin la prohibición de grupos o de alimentos, para nutrirnos adecuadamente, practicar un deporte que nos guste, para sentirnos más activas y dormir mejor, apuntarnos a esa actividad que nos llamaba la atención, disfrutar de planes más tranquilos como la lectura o el cine, retomar ese idioma que dejamos a medias, seguir mirando ofertas laborales para mejorar nuestras condiciones, abandonar hábitos dañinos como el tabaco (aprovechando las nuevas normas en las terrazas jeje) reducir nuestro consumo de alcohol, etc, en definitiva, propósitos realistas y alcanzables a corto plazo, que nos aporten emociones agradables y que nos acerquen a esa persona que queremos ser.

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¿Qué es la empatía?

La empatía podría definirse como un fenómeno que involucra tanto procesos emocionales como cognitivos. Desde una perspectiva psicológica la empatía es más que un acto de comprensión: es un proceso dinámico que nos permite experimentar y comprender las emociones de lxs demás.

Desde una perspectiva evolutiva, la empatía se desarrolla a lo largo de la vida. En la infancia, lxs niñxs comienzan a reconocer y responder a las señales emocionales de lxs demás, un precursor crucial para el desarrollo de habilidades empáticas más complejas en la adolescencia y la edad adulta.

La psicología del desarrollo destaca la importancia de cultivar la empatía desde esta etapa más temprana.

A través de la socialización y el ejemplo de sus cuidadores, lxs niñxs aprenden a reconocer y responder a las emociones de otrxs. Esta habilidad es crucial para el desarrollo de relaciones saludables a lo largo de la vida. Así mismo, la empatía juega un papel fundamental en las relaciones.  Al comprender las emociones y necesidades de las personas que nos rodean se fortalece la conexión emocional. La empatía crea un espacio donde la comunicación es más abierta y donde las diferencias pueden abordarse con comprensión y respeto.

¿Qué partes tiene la empatía?

La empatía tiene una parte cognitiva y una parte emocional.

La parte más cognitiva implica la capacidad de comprender las emociones y perspectivas de lxs demás desde un punto de vista intelectual. Es la habilidad de ponerse en el lugar de la otra persona y comprender sus pensamientos y sentimientos.

La parte emocional va más allá de la comprensión intelectual e implica compartir las emociones de otra persona. Es la capacidad de sentir simpatía o compasión, conectándose emocionalmente con la experiencia.

La psicología ha explorado la base neurobiológica de esta emoción revelando la activación de regiones cerebrales específicas durante este proceso. La corteza cingulada anterior y las neuronas espejo desempeñan un papel crucial al permitirnos experimentar de manera vicaria las emociones de lxs demás. Así pues, aunque la empatía es un recurso valioso, también presenta desafíos.

La fatiga empática, la dificultad para manejar las emociones intensas de otrxs y la posibilidad de sobreidentificación son aspectos a considerar. Desde este lugar es fundamental saber establecer los límites saludables para preservar nuestro bienestar emocional.

Si empatizar con el otro te desborda, o acabas tú peor que ellxs quizá te suceda alguna de estas cosas.

¿Y si alguien no es empático?

No obstante, aunque la empatía es fundamental para entender y compartir las emociones de lxs demás, no siempre florece de manera equitativa. La falta de empatía se manifiesta cuando una persona tiene dificultades para comprender o compartir las emociones de otras personas. Puede variar yendo desde una simple desconexión emocional hasta la incapacidad completa de reconocer o responder adecuadamente a las experiencias emocionales de otrx.

Las causas de la falta de empatía son diversas y complejas. Factores como la genética, experiencias traumáticas en la infancia, trastornos de personalidad y entornos familiares disfuncionales pueden contribuir a esa incapacidad de conexión emocional. Esta falta de empatía a menudo tiene sus raíces en la infancia. Niñxs que experimentan negligencia emocional o algún tipo de abuso pueden tener dificultades para desarrollar habilidades empáticas. Por otro lado, algunos trastornos psicológicos como el trastorno antisocial de la personalidad, el trastorno narcisista, la psicopatía o trastornos del espectro autista (TEA) están asociados también con la falta y/o ausencia de empatía. La comprensión de estos trastornos desde una perspectiva clínica es crucial para abordar las barreras emocionales que presentan.

En ese sentido, la falta de empatía puede generar desafíos significativos en las relaciones interpersonales. La incapacidad para comprender las emociones y necesidades de otras personas puede conducir a la incomunicación, malentendidos, conflictos y una profunda sensación incomprensión y soledad. Las conexiones afectivas pueden debilitarse, afectando la calidad de las relaciones y generando consecuencias a nivel social.

Por todo ello, en psicología clínica se busca abordar la falta de empatía mediante intervenciones y tratamientos especializados a través de terapias cognitivo-conductuales, sistémicas, programas de desarrollo de habilidades sociales y enfoques terapéuticos centrados en la empatía que pueden ser herramientas valiosas para trabajar esta dificultad emocional.

Si sientes que se te escapan claves de la empatía, que te han dicho muchas veces que eres egoísta pero no sabe por qué, quizá te podría venir bien explorar qué te está ocurriendo, en Quiero Psicología te podremos ayudar.

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La Navidad y los atracones

La Navidad es conocida por ser una época en la que la comida desempeña un papel central en las celebraciones. Muchas personas disfrutan de comidas festivas y tradicionales durante esta temporada. No obstante, es común que algunas personas se sientan tentadas a comer en exceso durante las festividades. Y esto no tiene porqué ser un problema, sin embargo, algunas personas con trastorno por atracón pueden experimentar desafíos adicionales.

El trastorno por atracón es un trastorno alimentario caracterizado por episodios recurrentes de ingesta de alimentos en una cantidad mayor de la normal, acompañados de una sensación de pérdida de control durante los episodios. Estos episodios están seguidos comúnmente por sentimientos de culpa, vergüenza o malestar.

La presión social para participar en comidas festivas y el énfasis en la comida durante las celebraciones pueden desencadenar episodios de atracones en aquellos que ya luchan con este trastorno. Además, Las emociones asociadas con las festividades, como el estrés, la alegría o la tristeza, pueden aumentar la vulnerabilidad a los atracones.

Algunas personas pueden recurrir a la comida como una forma de hacer frente a las emociones intensas asociadas con las celebraciones navideñas. Es importante destacar que el aumento de peso no está determinado únicamente por los atracones, sino por la suma total de la ingesta calórica, el gasto energético y otros factores relacionados con el estilo de vida. Sin embargo, cuando estos factores se suman, es posible que aparezca este efecto que dependiendo de la relación que tengamos con el cuerpo y la presión familiar/social a la que estemos sometidas, puede ser un problema añadido.

Malas estrategias de afrontamiento

Es en este momento cuando se nos pasa por la cabeza compensar con ejercicio físico, restringir alimentos, utilizar diuréticos y/o laxantes, hacer ayunos u otras dietas poco recomendables o incluso llegar a provocarnos el vómito, como si alguna de estas cosas mejorase la relación que tenemos con nuestro cuerpo.

Una de las opciones mas normalizadas, es el uso de las dietas restrictivas, pero las dietas restrictivas y los atracones a menudo están relacionados en un ciclo que puede tener consecuencias negativas tanto para la salud física como para la salud mental.

Este ciclo es conocido como el «ciclo de la restricción y el atracón».

Aquí hay algunas maneras en las que estos dos comportamientos pueden interactuar:

Privación: Las dietas restrictivas a menudo implican la eliminación o restricción severa de ciertos alimentos o grupos de alimentos.

Sentimientos de privación: La privación puede llevar a sentimientos de ansiedad, deseo intenso por los alimentos prohibidos y una relación negativa con la comida.

Respuesta a la privación: Después de períodos de restricción, el cuerpo y la mente a menudo responden con atracones, donde se consumen grandes cantidades de alimentos en un corto período de tiempo.

Sentimientos de culpa y vergüenza: Después de un atracón, las personas a menudo experimentan sentimientos de culpa y vergüenza, lo que puede intensificar la necesidad de volver a la restricción y/o además podemos intentar gestionar estos sentimientos desagradables con más comida.

¿Cómo podemos entonces romper el ciclo?

Enfoque en la moderación: Adoptar un enfoque equilibrado y moderado hacia la alimentación puede ayudar a romper el ciclo de restricción y atracones. En lugar de seguir dietas restrictivas, centrarse en desarrollar hábitos alimenticios saludables y sostenibles a largo plazo.

Entender las necesidades nutricionales: Reconocer y satisfacer las necesidades nutricionales del cuerpo puede reducir la necesidad de atracones como respuesta a la privación.

Y sobre todo, cuando sientas que tu sola no puedes, recomendamos buscar apoyo profesional. Trabajar con un dietista y/o nutricionista y terapeuta especializada en trastornos alimentarios puede proporcionar herramientas y estrategias para establecer una relación más saludable con la comida.

La relación con la comida y el cuerpo son problemas multifactoriales y altamente complejos, influidos negativamente por el sistema en el que vivimos, por lo tanto es normal que no podamos lidiar con esto solas. Aunque sea algo muy extendido, los TCA son problemas que pueden solucionarse, no tienen porqué acompañarnos durante toda la vida. En Quiero Psicología podemos ayudarte.

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Cómo «lidiar» con una persona intensa

¿Qué es ser una persona intensa?

Ser una persona intensa puede manifestarse de muchas formas diferentes. Las personas intensas suelen involucrarse con la vida y sus experiencias de una manera más completa y emocional. En las relaciones interpersonales, trabajos, intereses, hobbies y suelen experimentar altibajos emocionales de forma intensa.

Algunas características pueden ser:

Emociones pronunciadas: Experimentan emociones de manera más intensa y profunda que la mayoría, ya sean positivas o negativas. Pueden expresar su alegría, amor o tristeza de manera apasionada.

Compromiso profundo: Se comprometen con las personas, proyectos o causas de manera completa y apasionada. Tienen una dedicación considerable a aquello en lo que creen.

Expresión apasionada: Se expresan de manera apasionada, ya sea al hablar de sus intereses, defender sus puntos de vista o expresar afecto. Su comunicación tiende a ser emocional y fervorosa.

Sensibilidad: Son personas sensibles que pueden captar fácilmente las emociones de los demás y reaccionar de manera intensa ante su entorno.

– Desafíos en la gestión del estrés: La intensidad emocional puede llevar a mayores niveles de estrés y agotamiento emocional. Pueden tener dificultades para manejar situaciones estresantes.

Impulsividad: En algunas situaciones, la intensidad puede manifestarse como impulsividad, donde actúan rápidamente basándose en sus emociones y deseos.

Busca significado y profundidad: Tienden a buscar significado y profundidad en sus relaciones, conversaciones y experiencias. No se conforman fácilmente con lo superficial.

¿A qué se debe la intensidad?

A su vez, la intensidad emocional puede deberse a una serie de factores, entre los que podemos encontrar los siguientes:

Experiencias de vida: Experiencias significativas y emocionales en la vida de una persona, especialmente durante la infancia y la adolescencia, pueden contribuir a la intensidad emocional. Eventos traumáticos o experiencias emocionales profundas pueden moldear la forma en que una persona experimenta y expresa emociones.

Entorno familiar: El entorno familiar, las dinámicas y las interacciones pueden influir en la forma en que una persona desarrolla y expresa sus emociones. Un ambiente familiar que valora la expresión emocional puede fomentar la intensidad emocional.

Niveles hormonales: Los cambios en los niveles hormonales, como los asociados con la adolescencia, el ciclo menstrual en las mujeres u otros cambios hormonales, pueden afectar la intensidad emocional.

Personalidad y temperamento: Factores de la personalidad y el temperamento, como la extroversión o la introversión, pueden desempeñar un papel en la intensidad emocional. Por ejemplo, las personas con personalidades más extrovertidas pueden expresar sus emociones de manera más abierta y apasionada.

Problemas de salud mental: Algunas condiciones de salud mental, como el trastorno límite de la personalidad o la depresión, pueden estar asociadas con una intensidad emocional elevada.

Cultura y valores: La cultura y los valores personales también pueden influir en la expresión emocional. En algunas culturas, la intensidad emocional puede ser más aceptada o incluso fomentada.

Cómo comunicarse con una persona intensa

Comunicarse efectivamente con una persona intensa emocionalmente puede requerir un enfoque cuidadoso y comprensivo. Aquí hay algunas sugerencias que podrían ayudarte a establecer una comunicación positiva:

Escucha activa: Presta atención a lo que la persona está expresando y demuestra que estás escuchando activamente. Haz contacto visual, asiente con la cabeza y utiliza lenguaje corporal que indique interés.

Validación: Reconoce y valida sus emociones. Puedes decir algo como «Entiendo que esto es muy importante para ti» o «Parece que estás sintiendo esto intensamente, ¿es así?» Validar sus emociones puede ayudar a establecer una conexión.

Evita juzgar: Sé comprensivo y evita hacer juicios. Las personas intensas a menudo pueden sentirse incomprendidas, así que es importante mantener una mente abierta y no emitir juicios prematuros.

Expresa empatía: Intenta ponerte en su lugar y comprender cómo se sienten. Expresar empatía puede fortalecer la conexión emocional y mostrar que te importa su experiencia.

Comunicación clara: Sé claro y directo en tu comunicación. Las personas intensas pueden valorar la honestidad y la transparencia, así que evita ambigüedades y comunica tus pensamientos de manera directa.

Maneja el tiempo y el lugar: Escoge un momento y lugar adecuados para la conversación. En situaciones de intensidad emocional, puede ser beneficioso esperar hasta que ambos estén calmados para abordar ciertos temas.

Establece límites: Si la intensidad emocional se convierte en algo abrumador o perjudicial, establece límites saludables. Comunica tus necesidades y explora juntos formas de manejar las emociones de manera constructiva.

Recuerda que cada persona es única, por lo que es importante adaptar tu enfoque según la situación y la personalidad de la persona intensa con la que estás interactuando. La clave es construir una comunicación basada en el respeto mutuo y la comprensión. Y si tienes dificultades ya saber que en Quiero Psicología puedes contar con nosotres.

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¿Amor o fusión en la pareja?

La fusión en la pareja, a menudo celebrada como una expresión profunda de amor y conexión, puede ser un terreno peligroso si se lleva al extremo. La fusión extrema en la pareja implica una unión emocional y psicológica tan intensa que los límites entre las personas que conforman la pareja se desdibujan y sus identidades pueden llegar a perderse.

Uno de los peligros más evidentes de la fusión en la pareja es la pérdida de la individualidad. Cuando los límites entre ambxs son prácticamente inexistentes, es fácil que se sientan atrapadxs en una relación donde sus propias identidades y necesidades pasan a un segundo plano. Esto puede llevar a la sensación de que ya no se es una persona completa sin la presencia de la pareja.

Dependencia emocional

Así mismo, la fusión puede dar lugar a una dependencia emocional poco saludable. Las personas en relaciones altamente fusionadas pueden volverse emocionalmente dependientes de sus parejas, lo que conlleva riesgos significativos en caso de la ruptura de la relación. Esta dependencia puede afectar negativamente la autoestima y la capacidad de tomar decisiones independientes. La dependencia emocional y la fusión en la pareja son dos conceptos estrechamente relacionados en el ámbito de la psicología. Estos fenómenos, aunque pueden estar interconectados, también presentan diferencias significativas en su naturaleza y consecuencias.

La dependencia emocional en la pareja se refiere a la tendencia de una persona a basar su bienestar emocional y sentido de valía en su pareja.

Las personas con dependencia emocional suelen buscar constantemente la aprobación y validación de su pareja, a menudo sacrificando sus propias necesidades y deseos en el proceso. Algunos rasgos y comportamientos típicos de la dependencia emocional incluyen:

  • Miedo al abandono.
  • Baja autoestima.
  • Necesidad constante de atención y validación.
  • Sacrificio excesivo por la pareja.
  • Dificultad para tomar decisiones independientes.

Del mismo modo, cuando los límites en una relación son difusos debido a esta fusión, los conflictos pueden surgir con facilidad. La falta de autonomía personal y la dificultad para establecer límites claros pueden dar lugar a tensiones en la relación. Sin la capacidad de mantener la individualidad y la autonomía, los desacuerdos pueden ser más difíciles de resolver.

¿Cómo evitar la fusión en la pareja?

  • Comunicación abierta y honesta: Mantener canales de comunicación abiertos y respetuosos es esencial para evitar la fusión. Las parejas deben hablar sobre sus necesidades y deseos personales y compartir sus pensamientos de una forma sana.
  • Respeto por la individualidad: Fomentar la autonomía personal y respetar las diferencias es fundamental para mantener una relación equilibrada.
  • Tiempo para actividades individuales: Es importante permitir que cada persona de la pareja tenga tiempo y espacio para sus intereses y amistades personales.
  • Búsqueda de apoyo externo: Mantener conexiones fuera de la relación, como amigos y familiares, puede ayudar a prevenir la dependencia emocional y fomentar la independencia.

¿Por qué algunas personas tienden a experimentar esta fusión en sus relaciones de pareja?

Necesidad de Apego.

Una de las razones fundamentales detrás de la fusión en la pareja es la necesidad de apego. Desde la infancia, las personas buscan conexiones seguras y afectivas. En la adultez, esta necesidad de apego se proyecta en las relaciones de pareja, donde la búsqueda de intimidad y seguridad emocional puede llevar a una fusión profunda con la otra persona si la relación primaria no ha sido segura.

Búsqueda de Identidad y la “media naranja”.

Para algunas personas, la fusión en la pareja puede surgir de una búsqueda de identidad y de completarse personalmente. Pueden percibir a su pareja como una fuente de significado y propósito en sus vidas que las “completa”. En consecuencia, la relación puede convertirse en una parte central de su identidad generando una fusión intensa.

Historia Personal y Experiencias Pasadas.

Las experiencias personales y pasadas pueden influir en la tendencia a la fusión en la pareja. Aquellxs que han experimentado relaciones inseguras o traumáticas pueden tener una mayor necesidad de seguridad emocional y, por lo tanto, ser más propensxs a fusionarse en una relación para encontrarla.

Autoestima y Autoconcepto.

La autoestima y el autoconcepto desempeñan un papel importante en la fusión en la pareja. Aquellas personas que tienen una baja autoestima o una visión negativa de sí mismas pueden depender en gran medida de la validación y el apoyo de su pareja para sentirse valoradas y completas.

Miedos e inseguridades.

Los miedos e inseguridades también pueden impulsar la fusión en la pareja. El miedo al abandono, a la soledad o a la inseguridad puede llevar a una mayor dependencia emocional en la relación, lo que resulta en una fusión más intensa.

Expectativas Sociales y Culturales.

Las expectativas sociales y culturales sobre las relaciones de pareja también desempeñan un papel fundamental en la fusión. En algunas culturas, la fusión es vista como un signo de amor profundo y compromiso, lo que puede alentar a las personas a buscar este tipo de relación y dedicar su vida a esa búsqueda (frustrando, en la mayoría de los casos, toda expectativa).

Encontrar un equilibrio entre la conexión emocional profunda y la autonomía personal es esencial para mantener una relación duradera y satisfactoria. La comunicación abierta, el respeto mutuo y la búsqueda de apoyo externo son factores clave para evitar que la fusión se convierta en un problema en la pareja. No obstante, cuando la fusión se convierte en un problema, la terapia de pareja puede ser una herramienta valiosa. Lxs terapeutas ayudan a las parejas a comprender y abordar estos problemas, fomentando un equilibrio saludable entre la conexión emocional profunda y la autonomía personal.

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Cuando me comparo siento que no he conseguido nada

Según avanzamos en la vida, vamos alcanzando hitos vitales que pueden haber sido muy deseados y esperados, además de otros que pueden haber pasado más desapercibidos. Paralelamente, somos seres sociales, por lo que tendremos personas en nuestro círculo cercano (e incluso puede ser más distante, como por ejemplo conocidos a los que vemos en las redes sociales) que vayan alcanzando esos mismos hitos, a ritmos diferentes al nuestro.

Es muy fácil que tendamos a compararnos con ellos, con una sensación de que salimos “perdiendo”, generando una sensación de frustración o de fracaso. En este artículo, daremos unas pautas de como poder gestionar esta situación y estas emociones.

Acepta las diferencias individuales

Aunque todos somos diferentes y hemos vivido situaciones muy diversas, es inevitable compararse con los demás, pero es muy importante centrarte en lo que es importante para ti y te define. Tomate un momento para identificar los valores que son centrales para ti y para definir cuáles son tus prioridades.

Aquí puedo utilizar “la rueda de la vida”, que es un círculo dividido en los aspectos de tu vida (ocio, amor, familia, dinero, trabajo, salud…), donde puedes puntuar como de satisfecho te encuentras con l. Esto es importante porque va a determinar qué metas van a ser más importantes y urgentes para ti, así como los recursos de los que dispones. Por ejemplo, si estamos en un punto de nuestra vida donde nuestra salud es frágil, una meta como podría ser comprarnos un coche puede tomar un segundo lugar; así como si un valor central nuestro es la responsabilidad, seguramente una meta que implique mucha responsabilidad para las circunstancias en las que estamos, no será una opción de primeras. Esto es útil, no solo contigo, sino también al compararte con los demás: si pagamos un alquiler, no podremos ahorrar de la misma forma que una persona que no lo hace.

Es esencial hacer hincapié en no tomar como una realidad lo que se observe en las redes sociales, ya que ese contenido suele estar muy elaborado y se centra en la parte más atractiva de la realidad. Si esto te genera una emocionalidad muy intensa, no dudes en tomarte un tiempo de las redes sociales o poder reducir la cantidad de perfiles o información que recibes, por ejemplo, siguiendo a perfiles que visibilicen los aspectos más negativos de los proyectos o solo perfiles de personas conocidas o en circunstancias lo más parecidas a las tuyas.

Utiliza la envidia para definir tus metas

Inevitablemente, miramos a los demás como punto de referencia y esto puede ser muy beneficioso, especialmente si nos rodeamos de personas con valores similares a los nuestros y que nos inciten a progresar y crecer. Aunque la envidia o celos pueden ser emociones muy desagradables de sentir, son emociones que nos ayudan a orientarnos en nuestra vida gracias al contexto en el que nos encontramos. Lejos de evitarlas o de negar que están ocurriendo, te invito a que puedas observarlas de una forma más científica y compasiva: intenta investigar qué parte de lo que ha conseguido o tiene la persona en la que te has fijado, te genera envidia o celos. La envidia pone el foco en algo que queremos y que no tenemos, pero lo que nos suscita esa emoción son conceptos importantes para nosotros. Por ejemplo, puede que me dé envidia que mi amigo se haya comprado un Mercedes, pero no me gustan los coches, ni quiero uno de marca. Investigando, llego a la conclusión de que me da envidia que pueda realizar un gasto muy grande en un capricho, y pueda establecer como meta una cierta cantidad de dinero que pueda ser dedicada a caprichos. También, puede ser útil compartirlo con las personas cercanas que te susciten esa envidia para normalizarlo, ya que no es nada de lo que avergonzarse, y puede que esa persona me ayude definir o conseguir esa meta.

Utiliza la ansiedad y la frustración para redefinir tus pasos

Otra posibilidad es que mirar las vidas de los demás de tu alrededor te genere ansiedad o frustración, sobre tus metas. Ya hemos comentado que es necesario aceptar las diferencias individuales y dirigir tu atención a las metas que sean importantes para ti, pero puede que sientas aun así que no estás yendo “suficientemente rápido” o no lo estás consiguiendo. Por un lado, la ansiedad me avisa de que algo que es importante para mí es incierto y me incita a intentar anticipar y controlar los aspectos que sí podemos controlar del futuro. Por otro lado, la frustración nos avisa de que no estamos consiguiendo el objetivo que nos hemos planteado y ayuda a cambiar la estrategia que estamos poniendo en práctica para conseguir un objetivo o redefinir el objetivo. Teniendo en cuenta estas dos emociones, intenta enfocarte en una de las metas más importantes para ti (recordemos que no podemos trabajar hacia todas las metas de la misma manera, ya que nuestro recursos mentales y físicos son limitados). Determina si estás haciendo todo lo que puedes de cara a esa meta, o si existen otras maneras más eficaces de acercarte a ella. Si es así, puede ser útil que dejes escritas (o en algún formato visual que sea más atractivo para ti) tu meta y estrategia para ver cómo vas progresando hacia la meta, y puedas revisitar como lo estás enfocando, más adelante. No se trata de dudar de ti de manera recurrente, sino plantear una frecuencia para poder reevaluar como avanzas y como de satisfecho estás con tu estrategia.

A pesar de estas pequeñas pautas, si sigues sintiendo malestar respecto a tu progreso vital o a las comparaciones que realizas respecto a otros, desde el equipo de Quiero Psicología, estaremos encantadas de poder ayudarte a gestionar estas emociones y situación.

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¿Qué es el apego ansioso?

Para responder a esta pregunta, primero tenemos que entender qué es el apego, cómo funciona y cuál es su origen.

¿Qué es el Apego?

En 1977 Bowlby definió la teoría del apego como una forma de entender la tendencia de las personas a establecer fuertes vínculos emocionales con aquellas personas más cercanas y para explicar las múltiples formas de psicopatología, malestar emocional, depresión y distanciamiento emocional que se generan a través de la separación y la pérdida.

Principios fundamentales de la teoría del apego

La teoría del apego considera la tendencia a establecer lazos emocionales íntimos con individuos determinados como un componente básico de la naturaleza humana, presente en forma embrionaria en el neonato, y que prosigue a lo largo de la vida adulta hasta la vejez. Durante la infancia, los lazos se establecen con los xadres (o xadres sustitutxs), a quienes se recurre en busca de protección, consuelo y apoyo. Durante la adolescencia sana y la vida adulta, estos lazos persisten, pero son complementados por nuevos lazos.

El apego es un proceso que dura toda la vida.

¿Qué es la teoría del apego?

La teoría del apego es una teoría sistémica porque está inserta desde la primera etapa de desarrollo temprano de la relación entre el bebe y su figura más cercana, en un principio, para luego irse acomodando a su otra figura de seguridad. Más tarde podrá así relacionarse con sus iguales, ya sean el subsistema fraterno o el de sus compañerxs. Las relaciones de apego entre xadres e hijxs no existen únicamente aisladas en lo familiar sino que se tienden a extender con el tiempo hacia otras dinámicas.

Es una teoría de la psicopatología dado que la idea fundamental de que la calidad de las relaciones previas y primarias desde los primeros compases de vida así como las experiencias subjetivas de esta desde cada una de las posiciones de xadres e hijxs afecta al desarrollo cognitivo, sensorio-motriz, neurológico y relacional. La teoría del apego brinda el cuerpo teórico y práctico investigativo para comprender el origen de la seguridad, la ansiedad, la vulnerabilidad ante el entorno junto con la resistencia a la adversidad y la resiliencia de las personas.

Conductas de apego

Es lo que hace una persona para lograr la proximidad a la otra con la que tiene un vínculo de apego, y, por lo tanto, recibir protección, cuidados, afecto, empatía y una respuesta sensible que calme la ansiedad, miedo, inseguridad o necesidades afectivas de las personas que promueven la conducta de apego esperando así una respuesta sensible por parte de ellas. Uno de los factores más importantes dentro de las conductas de apego es la intensidad y el número de veces que se repita. Y, a su vez, cómo es acogida por la figura de seguridad y gel tipo de emoción con la que es acogida.

El apego ansioso

El apego ansioso se caracteriza por la necesidad constante de validación y cercanía en las relaciones, lo que a menudo puede poner presión en las otras personas y causar estrés. Cuando no experimentamos una atención constante y amorosa podemos desarrollar un miedo profundo al abandono y una necesidad constante de validación. Buscamos constantemente señales de que somos amadxs y deseadxs, y cuando no las encontramos, experimentamos ansiedad y dudas. Es importante reconocer que el apego ansioso no es un defecto, sino una respuesta natural a nuestras experiencias pasadas. Todxs buscamos seguridad y amor en nuestras relaciones, y el apego ansioso es una “manifestación” intensa de ese deseo.

Sin embargo, también es fundamental entender que este patrón de apego puede generar desafíos en nuestras relaciones. La necesidad constante de validación puede crear una dinámica agotadora para nosotros y para las personas con las que nos relacionamos. La inseguridad puede llevar a la sobreanalización de la relación y a comportamientos que alejan precisamente aquello que deseamos: amor y seguridad.

Características del Apego Ansioso

Las personas con apego ansioso suelen mostrar ciertas características en sus relaciones:

  • Necesidad constante de validación: búsqueda constante de aprobación y afecto de sus personas más cercanas (lo que puede crear una dinámica asfixiante).
  • Miedo al abandono: temor profundo a ser abandonadxs o rechazadxs, lo que puede desencadenar comportamientos de control o celos.
  • Sobreanalizan las relaciones: tendencia a analizar y cuestionar constantemente la relación buscando señales de que la otra persona ya no está interesada.
  • Autoestima variable: basan su autoestima en la atención que reciben de lxs demás.
  • Dificultad para la independencia emocional: dificultad para estar bien por sí mismos y tendencia a depender en exceso de sus parejas para su bienestar emocional.

Abordaje para sanar y construir relaciones desde un apego seguro

  1. Toma de conciencia: Reconocer que se tiene un patrón de apego ansioso es el primer paso.
  2. Terapia psicológica: La es el paso fundamental para trabajar en las inseguridades y desarrollar una relación más saludable con unx mismo y con lxs demás.
  3. Comunicación: aprender a comunicarse de manera abierta y comprensiva expresando sus necesidades y miedos.
  4. Desarrollo de la independencia emocional: aprender a ser feliz por unx mismx es esencial para disminuir la dependencia emocional.

La buena noticia es que, con autoconciencia y esfuerzo, podemos aprender a sanar y a desarrollar relaciones más saludables. Reconocer que tenemos un apego ansioso es el primer paso. A partir de ahí, podemos trabajar en fortalecer nuestra autoestima, en desarrollar una mayor independencia emocional y en aprender a comunicarnos de manera abierta y comprensiva con las personas que nos rodean. En Quiero Psicología te podemos ayudar.